Como explico en la guía, los contenidos pueden ser fijos o bien ser gestionados por el propietario de la página web.
La segunda opción es mejor sin lugar a dudas, de esa forma actualizar la página es una tarea agradable y rápida, mientras que los contenidos fijos plantean un gasto en cada actualización y suele provocar que la web esté a menudo desatendida.

Por eso programo lo que se conoce como páginas dinámicas (mi propia página funciona así), disponen de un panel de administración muy fácil de utilizar que permite entre otras cosas:
De esta forma la página es un reflejo real de lo que se está haciendo, digamos que “está viva” y a nuestro servicio, en lugar de ser un lastre o una tarea desagradable y costosa.