Alvaro Fernández, viajes.
     
Operación Almería en Chanclas (Cabo de Gata)

Protagonistas:
Arabel Sánchez (la seño Arabeli)
Alvaro Fernández (narrador)


A mi cuscurrusita,
estás echa una valiente…
Presentación
Éste viaje lo hicimos Arabel y yo en Semana Santa de 2004 con la intención de probar otro tipo de viaje: caminando. No lo habíamos hecho nunca, al menos de una manera tan estricta y la experiencia ha sido muy positiva, la relación que puedes llegar a establecer con el lugar que visitas es mucho más intensa, aunque tienes que elegir bien el sitio por aquello de que te mueves despacio. Aunque fuimos muy austeros con el equipaje sufrimos bastante por el peso, así que aconsejamos el no llevar nada más que lo necesario. Nosotros llevamos útiles para acampar (tienda, sacos, esterillas, frontales), poca ropa, toalla y bañador, cuerda y pinzas de tender, menaje, un buen calzado (mejor si ya está domado, de verdad...), imprescindible un poncho impermeable que cubra la mochila (se nos olvidó y nos mojamos) y mapas y guías de la zona (ver anexos). El avituallamiento lo fuimos comprando por etapas. Aunque en un principio íbamos a llegar hasta Agua Amarga, lo dejamos en Las Negras por mal tiempo.

2-Abril-2004-Viernes | de Madrid a Almería
23:20h - Llegamos a la estación de autobuses Méndez Alvaro en Madrid. Tras ayudar a Ricardo (hermano de la seño Arabeli) y su novia Vanesa a llevar su tándem a su andén (ellos van a Almería también, pero con otros planes) nos vamos al nuestro para conocer con horror que he comprado el billete para el día siguiente, mecasoenlaleñe. El tipo que está al mando nos permite esperar a ver si queda alguna plaza libre, momentos de tensión extrema. Tenemos suerte y hay un hueco, nos subimos con la advertencia de que si aparecen los pasajeros legítimos en el último momento nos tendremos que quedar y pasamos unos minutos de espanto.
El chófer nos lleva las 7 horas del viaje nocturno escuchando una emisora de radio que no concía, “super-turbo-party-mambo-fashion” o algo así y además con buen volumen, pese a lo cual consigo dormir varias horas. La seño Arabeli no duerme un pijo porque su asiento está fastidiado y no se abate.

3-04-2004-Sábado | de Urbanización Retamar al camping Cabo de Gata
Distancia: 8.5 Km + 10 Km de paseo.
Desnivel: 0.

7h – Llegamos a la estación intermodal de Almería. Allí compramos los billetes de bus para ir a la urbanización Retamar, lugar de partida de nuestra expedición. Desayuno en la estación, cogemos el bus y llegamos a eso de las 8:40h. Nos bajamos en la última parada de la urbanización, ya en la playa. Y, sin más preámbulos... echamos a andar. Queremos llegar al camping Cabo de Gata.
Las mochilas pesan un huevo y en seguida nos duelen los hombros, pero caminamos hasta la ermita de Torregarcía, que está cerrada. Al lado está la torre vigía, a la que subo para ver el paisaje. Cuando bajo, la seño está medio sopa al sol, así que aprovecho para darle un lingotazo al bote de leche condensada y grabo nombres en mi flamante teléfono móvil nuevo que, al muy espabilado le dices “Mikel” y le llama a Mikel... Tras un descansillo seguimos y vemos unas ruinas romanas muy sosas, un pozo seco también romano y mucho desierto. Los caminos no vienen señalizados en absoluto, pero hay un montón de paneles que te informan de chorradas. Llegamos a la Rambla de Morales, la cruzamos y buscamos el camping Cabo de Gata guiándonos por el mapa ya que no hay ni una miserable señal por este lado. Lo encontramos ya exaustos, nos registramos y nos damos a la cervecita en el bar. Allí, un cliente cincuentón nos informa de que por él, debería de instaurarse la ley del Talión que describe como “diente por diente y oho por oho, quillo”. Nos sisan 3’60€ por dos cañas con tapita. Estrenamos nuestra tienda ultraligera ACME (2Kg) y establecemos el campamento base.
14:15h – Estrenamos también los KIWIDO, artilugios que compró en Madrid la seño Arabeli y que son dos cordones con sendas bolas blandas con flecos atadas en los extremos. Se trata de hacerlos girar vistosamente, queremos hacernos profesionales...
15:05h – Comemos en el bar y la seño se echa la siesta hasta las 17h, que nos vamos de paseo hacia el centro de visitantes Las Almoladeras. Atravesamos por caminos entre invernaderos para atajar, pero al final nos falta un camino de los que indica el mapa y rodeamos por la carretera por no atravesar el campo ya que en las guías piden no hacerlo por peligro de pisar huevos escondidos de aves protegidas. Resulta que está cerrado el carismático centro, si nos hubiésemos informado más, (como me comenta en un mail Josema, un empleado del centro que seguro es de lo más trabajador), hubiésemos disfrutado de un rato agradable ya que abre sólo por las mañanas. Seguimos de paseo hacia el Albergue de Las Almoladeras pero siguen faltando muchos caminos, caminamos mucho pero no llegamos a ningún lado, así que volvemos por la carretera al camping, previo pote y bollo en un bar. Estamos destrozaos, ducha, bocata atún y a dormir.
22:30h – ZZZZZzzz...

4-Abril-Domingo de Ramos | del camping Cabo de Gata a La Almadraba de Monteleba
Distancia: 9 Km.
Desnivel: 0.

9:30h – Llevamos 11 horas sobando, coooooolega. Pis desayuno en el bar, recoger y adiós. La ropa de ayer la lavamos a la noche y la llevamos tendida en las mochilas. Volvemos a la costa y andamos hasta San Miguel Cabo de Gata.
12:30h – Compramos frutos secos y una lata y nos reponemos. También hacemos en un super de los varios que hay en el pueblo algo de compra ya que ayer nos chorizaron el papeo, suponemos que algún chucho, y nos vamos a la playa. Bañito en agua helada y a tomar el sol. Después comemos un bocata a la sombra y un café en chiringuito playero en el que reza un letrero que dice “Chiringuito”. Nos llama Ricardo, el hermano de la seño y quedamos con él y su chica a la tarde en La Almadraba de Monteleva donde hay un hotel. Viene de Mojácar con el tándem. Seguimos nuestro camino que discurre entre el mar y las salinas del Cabo de Gata, vamos observando aves y sufriendo por el peso de las mochilas. Llegamos al observatorio de aves donde usamos unos estupendos prismáticos que nos han prestado los papás de la seño. Hay flamencos y un mogollón de aves que no identificamos. Después llegamos a Las Salinas, un pequeño poblacho que pasamos de largo hasta La Almadraba de Monteleva, lugar de encuentro con la parejita ciclista. Los del hotel nos quieren cobrar 40-50€ por cada habitación, pero a la seño se le ocurre un plan mejor; alquilar un apartamento por un día en un sitio del pueblo que ofertan pisos en alquiler. Es en un estanco, nos ofrecen un pisillo de dos habitaciones por 60€, así que aceptamos, nos damos una ducha y bajamos a la playa a esperar a éstos haciendo el hippie con los Kiwido y las bolas de malabares. El espectáculo lo rematamos cuando llegan Ricardo y Vanesa con el tándem, causan estupor dondequiera que vayan, según parece. Vemos atardecer contándonos nuestro viaje y subimos a cenar, hemos comprado pasta. Mientras la seño cocina y éstos se duchan, les coso una alforja del tándem que está fastidiada. Luego cena, tertulia y...
23:30h – ZZZZzzzz...

5-Abril-Lunes | de la Almadraba de Monteleba a la zona de Mónsul
Distancia: 13 Km.
Desnivel acumulado aproximado: 350 m.

8h – Arriba. Recogemos tranquilamente y bajamos a desayunar al bar del hotel, cafés y tostadas o croissants a la plancha para cuatro, 11€. Después volvemos y pillamos el equipo. Yo tengo el tendón de Aquiles derecho fatal, no puedo casi caminar, parece una tendinitis provocada por el calzado nuevo que traigo. Vamos al estanco a devolver las llaves del piso y resulta que tienen unas chanclas cutres de mi número que compro por 5€ porque con ellas no me duele el tendón. Nos despedimos de la parejita y seguimos la ruta. Hoy queremos acercarnos hacia Genoveses. Subimos una pendiente que llevamos viendo en el horizonte desde el primer día, que nos lleva hasta el faro del Cabo de Gata. Desde allí se ve el arrecife de las Sirenas, muy bonito, el paisaje cambia mucho desde las salinas hasta aquí, antes era llano y ahora los montes terminan abruptamente en el mar. Compramos unos bocatas, pan y agua en un bar-restaurante cerca del faro y llenamos nuestras botellas de agua. Seguimos una pista que va por la costa pero a altura y vemos el mirador de Cala Arena, el Arrecife de Dedo (un penacho en medio del agua), la Cala Rajá... Después nos toca una subida seria hasta el Cerro de la Vela Blanca y de allí sale una pista espectacular hacia Genoveses. Las vistas aquí arriba son impresionantes. Caminamos un buen rato al sol hasta Cala Carbón, donde comemos hechos polvo y en pelotas. Después nos ponemos el pantalón corto y las chanclas porque vamos a intentar seguir caminando por el borde mismo del agua. Aunque hay pasos difíciles vamos avanzando, la mayor dificultad es el peso, pero somos unos valientes. Pasamos las calas de Media Luna, Mónsul, Punta Peineta, Barronal... Estamos cansadísimos, así que buscamos un sitio para terminar la jornada. Montamos la tienda en un escondrijo ya que está prohibido pernoctar aquí y nos cenamos una ensalada. Hacemos mucho el hippie hasta que se pone el sol, momento en el que sale la luna directamente enfrente nuestra, enorme y roja como nunca antes la había visto. Es como si amaneciera, todo un espectáculo que intentamos fotografiar sin éxito (por el tema del peso no hemos traído la cámara reflex, sólo una digital) pero que disfrutamos mucho. Poco después...
21:45h – ZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzz....

6-Abril-Martes | de la zona de Mónsul a San José
Distancia: 7 Km.
Desnivel acumulado aproximado: 120 m.

Nos despertamos prontito, descansamos, vagueamos, almorzamos algo y a eso de las 12:30h partimos hacia San José. Seguimos por la arena hasta que se corta el acceso y subimos una loma por un camino pedregoso, muy empinado y algo duro. Un rato después divisamos la punta de Genoveses a la que subimos en contra de la voluntad de la seño Arabeli (está mayor...). Hay unas vistas estupendas. De allí bajamos a la playa de Genoveses y comemos en una de las escasas sombras que hay en todo el camino. Nos despelotamos, tomamos el sol y nos damos un bañito. Entrada ya la tarde llegamos a San José, nos bebemos una jaaaaaaaaaarra de cerveza helada y compramos por Internet en la oficina de turismo los billetes de vuelta Almería-Madrid en www.movelia.com Nos informan del horario de autobuses de Agua Amarga (fin de nuestro peregrinaje) a Almería, a las 6:15 de la mañana ni más ni menos... Después nos dirigimos al camping Tau, cuya ubicación dice la seño conocer a la perfección. Tras caminar un rato en dirección contraria decido preguntar para no aparecer en Sebastopol. El camping está muy bien, nos instalamos, duchamos y vamos a cenar al centro, en el restaurante El Peregrino (no está mal, buen servicio y no es caro). Gazpachito, filete con patatas, cuajada y a dormir, que a la seño se le han acabado los cristales de Berilio y se me apaga...
ZZZZZZZzzzzzzzzzzzz....

7-Abril-Miércoles | de San José a Los Escullos
Distancia: 10 Km.
Desnivel acumulado aproximado: 200 m.

Recogemos, desayunamos en el bar del camping (buen rollo) y empezamos la jornada de caminantes. Destino: los Escullos, poca cosa comparada con la que nos espera mañana. Vamos hasta la Cala Higuera, pequeña, muy tranquila y acogedora, subimos una pendiente brutal hacia la torre de San José pero no llegamos hasta ella, el camino discurre a media montaña pero hay un paisaje cañero. Pasamos por la Punta de los Frailes, Cala Tomate, Cala de las Hermanicas, Cala Cortada, Cala Grande, Cala Chica, Cala Cortada, todas ellas muy atractivas y con pintas de prestarse al buceo aunque estamos en una zona totalmente protegida y no tenemos claro si las prohibiciones al buceo se refieren también al buceo sin oxígeno (apnea). Pasamos un rato en la Playa de Piedra Galera, muy recomendable, y vamos al castillo de San Felipe, del siglo XVIII, en el que hay una exposición de un escultor extranjero. Luego vamos a comer a los Escullos, donde no hay más que una discoteca y dos hoteles con restaurante, pero no hay pueblo con casitas ni cosas de esas. Empezamos la digestión el la cercana Playa del Arco, donde vemos a una pareja follar en medio de la playa sin ningún tapujo y cuyo culear incansable avergüenza visiblemente a la seño, que no concibe semejante muestra de desparpajo, por lo que desisto de intentar imitarles muy a mi pesar. Empieza a refrescar, así que hacemos el camino hasta el camping de Los Escullos que resulta bastante lujoso. Tiene piscina, jacuzzi, hidromasaje y un sinfín de servicios. Montamos la tienda y vamos a la piscina a bañarnos, pero el detector de fresco integrado en la seño (sus pezones) indica que no es posible, así que nos metemos en el hidromasaje (3€) que resulta ser una tontería, una ducha con chorritos de los que no funciona ni la mitad, pero nos reconforta bastante. Después nos acicalamos y cenamos unos sandwiches en el snack-bar. El camping está petao, se oyen unos Djembés y percusión variada, dejámonos llevar por su sonido y llegamos a una parcela en la que hay por lo menos 8 Djembés y un cajón gitano en manos de sendos personajes de nacionalidades dudosas. Mi temor al rechazo y a la desaprobación me impiden apuntarme al rollito, así que seguimos caminando como si tal cosa. La seño me conmina a decirles algo y a tocar, ajena a mis temores internos, por lo que tras lavarnos los dientes volvemos para ver si tengo lo que hay que tener. Cuando llegamos a la altura de su parcela me detengo ante ellos con el índice apuntando hacia arriba y la boca con forma de “ó”, como a punto de empezar a hablar, cuando me asalta por detrás un inglés barrigón y borracho que me sienta en una silla con un Djembé, Djembé que procedo a aporrear con gracia y salero. La seño se sienta cerca y tocamos un rato a gusto. En seguida vienen a echarnos la bronca por el ruido, son las 22:30h y no les relaja nuestra movida. La banda se pasa el aviso por el refajo y seguimos tocando hasta que viene un segurata con más credibilidad que nos insta a dedicarnos a otra cosa. Como tiene porra, se decide ir con la música a otra parte, a la vez que el inglés barrigón me da un vaso de tubo lleno de vino (un tío majo) y desaparece. Charlamos mientras le esperamos, hay gente de Holanda, Inglaterra y Almería y, un buen rato después vuelve el inglés todavía más alcoholizado. Tras muchas deliberaciones nos vamos al snack-bar cercano a la piscina y tocamos un tema convirtiéndonos por un fugaz momento en la alegría de la huerta, ya que en seguida nos comunican que nos podemos meter los tambores por el ojal, que son las doce de la noche. Decidimos tomarnos unas cañas y charlamos hasta las tantas en varios idiomas. Ya borrachos, nos vamos a dormir...
Zzzzz(hics)zzzzzzzzzz(hics)zzz...

8-Abril-Jueves Santo | de Los Escullos a Las Negras
Distancia: 14.5 Km.
Desnivel acumulado aproximado: 180 m.

8h – Tenemos mucho sueño, pero hay que ponerse en marcha, queremos llegar hasta Las Negras y está muy lejos. Desayunamos junto a un grupo de disminuidos físicos y mentales que chillan, babean e incluso se sientan en nuestra mesa y después nos vamos a hacer la compra. Tengo que renovar mis chanclas de travesía de 5€ porque han muerto, me compro unas de 9€. Pillamos comida y el periódico, desmontamos, pagamos y nos vamos. Caminamos hasta la Isleta del Moro, sitio agradable, y en las afueras nos coge un tipo con una furgoneta y nos acerca a Rodalquilar. Menos mal, porque íbamos a ir por la carretera y es un rollo, además me duele el pie bastante. El tipo es repartidor de toallas y muy majo además. De Rodalquilar vamos andando hasta el Playazo, donde comemos y echamos la siesta. El tiempo empeora por momentos, nos despiertan unas gotas de lluvia y salimos hacia el camping La Caleta. Nos llueve un poquito. Nos instalamos, duchamos y nos hacemos unos masajes en la tienda. Nos duele todo. Hacia las 20:30h vamos a Las Negras, racioncita de Cazón y vinito en un garito, hamburguesa y cerveza en otro. Arrastrando los pies, volvemos al camping y a dormir.
ZZZZzzzzzzzzzzz...


9-Abril-Viernes Santo | de las Negras a Madrid
8h – Llueve. Llueve a cántaros. Llueve que te cagas. Nos escondemos de la húmeda realidad bajo nuestro abrazo hasta que a la seño se le hacen insostenibles las ganas de hacer pis. Vamos corriendo al baño y luego al bar y en el camino nos chirriamos, no hemos traído ropa de agua, sólo la cazadora con capucha y el calzado, pero los pantalones se empapan. Desayunando decidimos abortar el viaje, con este tiempo y sin un poncho o algo así da pereza seguir. En recepción nos confirman que el parte del tiempo avisa que seguirá lloviendo un par de días más, así que nos interesamos por los autobuses hacia Almería, hoy no hay porque es fiesta. EL PLAN: hacer dedo hasta Almería y allí cambiar la fecha de los billetes a Madrid. Desmontamos durante un momento que no llueve la sopa en que se ha convertido la tienda y volvemos a recepción. Allí escribo en un papel “hacia Almería?” y esperamos. Tras poco más de un cuarto de hora nos proponen ir a San José, donde ya hemos estado, y aceptamos ya que es el pueblo más grande de la zona y mejor comunicado. Son una pareja de Cádiz muy agradable. En San José nos despedimos, gracias y tal, y en la oficina de turismo nos informan de que sale hoy un bus a Almería a las 19:30h. Llamo a la compañía de autobuses de Almeraia que hace el trayecto Madrid-Almería (950 26 13 61) y me dicen que podemos cambiar los billetes sin problemas y sin coste, así que nos podemos relajar el resto del día. Compramos unas postales, tomamos una cervecita viendo llover y nos vamos a comer a un italiano buenísimo “Paolino”, en donde nos llenamos hasta el límite y más allá y nos medio emborrachamos de vino. Después compramos el periódico y nos vamos al puerto a ver el mar unas horas. Luego matamos el tiempo comprando algún regalito y finalmente cogemos el bus. En cosa de una hora nos lleva a Almería, allí esperamos desde las 20:40h hasta las 23h que sale el autobús y ala, hacia Madrid. Dormimos bastante bien, llegamos a eso de las 6h de la mañana y cogemos el cercanías a Getafe. Por cosas del destino estamos sin llaves de casa (las tienen los padres de la seño que han tenido que irse porque operan a su otro hermano de una fractura en un brazo), por lo que vamos a casa de un amigo, que no sólo no está dormido sino que está de fiesta con unas amigas y nos prepara una sopa de fideos, ni más ni menos. Y ya ni sé a qué hora...
ZZZZzzzzzzzzzzz...

10-Abril-Sábado
11:30h – Nos despertamos porque hay que llamar a un cerrajero para que nos abra la puerta. Qué sueeeeño... Resulta que casi todo está cerrado, de camino a casa no encontramos ninguna ferretería abierta, así que por probar, llamamos a una vecina que nos deja una escalera para probar si hemos cerrado bien todas las ventanas. Vaya, pues sí que están cerradas... Lo único que podría ser es el ventanuco de 35x45 cm del baño, pero parece impensable caber por ese agujero... Pues nada, que voy y me cuelo, TOMÁ!
Por fin en casa...


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Anexos
Bibliografía:
Guías de viaje:
-El Cabo de Gata, de ediciones El Senderista.
-Cabo de Gata, Nijar, de editorial Alpina (con excelente plano escala 1:50.000).
Teléfonos de interés:
- Oficina de turismo de Almería: 950 274 355.
- Patronato provincial de turismo: 950 621 117.
- Centro de información del Parque Natural, en San José: 950 380 299.
- Centro de Visitantes del Parque Natural, Las Almoladeras: 950 160 435.
- Estación de autobuses de Almería (estación intermodal): 950 262 098.
- Estación de RENFE de Almería: 950 251 135.
- Aeropuerto de Almería: 950 213 790


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